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Retahílas diversas

 

 

Botando la pelota

Popeye marinerito,
no sabe tocar el pito
y yo que lo sé tocar
Popeye me quiere pegar.

 

 

Una cosa me encontré

Una cosa me he encontrado

cuatro veces lo diré

si su dueño no aparece

con ella me quedaré.

 

 

Don Federico

Don Federico perdió su cartera

para casarse con una costurera.

La costurera perdió su dedal

para casarse con un general.

El general perdió su espada

para casarse con una bella dama.

La bella dama perdió su abanico

para casarse con don Federico.

Don Federico dijo que no

la bella dama se desmayó.

Al día siguiente se despertó

y Don Federico se enamoró.

 

 

San Pantaleón

San Pantaleón,

que cuántas son:

veinticinco

y el capón.

Herradura

 para la mula,

coche de oro

para el moro,

coche de plata

para la Infanta.

Cucurucú

que te vuelvas tú.

 

 

La Plaza de Pamplona

En Pamplona hay una plaza,

en la plaza, una esquina,

en la esquina, una casa,

en la casa, una sala,

en la casa, una sala,

en la sala, una mesa,

en la mesa, una jaula,

en la jaula, un loro,

en el loro, una pata,

en la pata, ...un hilo.

El hilo en la pata,

la pata en el loro,

el loro en la jaula,

la jaula en la mesa,

la mesa en la sala,

la sala en la casa,

la casa en la esquina,

la esquina en la plaza,

y la plaza en Pamplona.

 

La llave de Roma

 

Esta es la llave de Roma y toma.

en Roma hay una calle,

en la calle un zaguán,

en el zaguán una cocina,

en la cocina una sala,

en la sala, una alcoba,

en la alcoba una cama,

junto a la cama una mesa,

en la mesa una silla,

en la silla una jaula,

en la jaula un pajarito que dice:

esta es la llave de Roma y toma ...

Santa Rita,  Rita

Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da no se quita, 
con papel y agua bendita 
en el cielo ya está escrita. 
Si me la das, al cielo; 
si me la quitas, al infierno. 

 

Caracol, col

Caracol, col, col, 
saca los cuernos al sol, 
que tu padre y tu madre, 
también los sacó.

 

Quien fue a Sevilla

El que fue a Sevilla
perdió su silla.
El que fue a León
perdió su sillón.

 

Para pedir lluvia

Agua, San Marcos, 
rey de los charcos, 
para mi triguito 
que ya está bonito; 
para mi cebada 
que ya está granada; 
para mi melón 
que ya tiene flor.

 

Por si se pierde un libro

 

Si este libro se perdiera, 

como puede suceder,
no es de un rico, ni de un pobre,

 ni tampoco de un marqués,
es de una niña aplicada 

que a la escuela va a aprender.

 

Para curar una herida

Sana, sana 
anca de rana; 
si no se te cura hoy 
se te curará mañana.

 

 

—Te invito.

        —¿A qué?

—A café.

            —¿A qué hora?

     —A las tres.

                 —Una, dos y tres.

 

Una cosa me he encontrado

Una cosa me he encontrado 
cuatro veces lo diré,
si su dueño no aparece 
con ella me quedaré.

 

 

Los dedos de la mano

Este compró un huevo, 
éste encendió el fuego, 
éste trajo la sal, 
éste lo guisó 
y éste pícaro gordo 
se lo comió. 

 

 

Para los cumpleaños

Esta mañana temprano

 cantaban las codornices

  y en su cántico decían:

   ¡que los cumplas muy felices!

 

Chincha, rabiña

 

Chincha, rabiña,

tengo una piña

con muchos piñones

y tú no los comes.

 

 

       —¿Dónde vas chinito 

        con ese farol?

        —Voy debajo el puente, 

        que tengo calor.

      —¿En qué calle vives?

        —En la calle Mayor.

        —¿Qué número calzas?

        —El 4 y el 2, el 42.

 

 

Fulano robó pan

        en la casa de san Juan.

        —¿Quién? ¿Yo?

        —Sí, tú.

    —Yo no fui.

        —Entonces, ¿quién?

        —Mengano.

 (y el juego prosigue: Mengano robó pan... Mengano lo niega y acusa a Zutano, etc.)

 

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