retacoju

Retahílas para 

acompañar a juegos

 

Juego de la gallinita ciega

Gallinita ciega,
¿qué se te ha perdido?
Una aguja y un dedal.
Date tres vueltas
y lo encontrarás.

 

Juego del escondite

Ronda, ronda,
el que no se haya escondido,
que se esconda,
y si no,
que responda.

 

 

Para ser el jefe

Una araña en su casita,
con su hijo teje y teje,
soy más listo que toditos,
y desde ahora soy el Jefe.

 

Juego del pilla-pilla

Tú la das,
Tú la llevas,
dásela a quién
tú más quieras.

 

Juego de perseguir

Aquí te espero 
comiendo un huevo, 
patatas fritas 
y un caramelo.

 

Antes de romper la piñata

- No quiero oro, ni quiero plata;
yo lo que quiero es romper la piñata.
- Dale, dale, dale; no pierdas el tino,
porque si lo pierdes, pierdes el camino.

 

Juego de prendas

Antón, Antón, 
Antón pirulero, 
cada cual, cada cual, 
que atienda su juego 
y el que no lo atienda 
pagará una prenda.

 

 

Para saltar

Que una, que dos y que tres,

tinta, tintero y papel,

para escribir una carta

a mi querido Manuel.

En la carta le decía:

tres besos para mi tía,

que está comiendo sandía

en el balcón de la Inés.

 

Para los columpios

Las campanas de Montalván 
unas vienen y otras van. 
Las que no tienen badajo 
van abajo, abajo, abajo.

 

Juego de la china

China, china,
capuchina, 
en esta mano 
está la china. 

 

A la una, a la otra,
a la yegua, a la potra,
al potrín, al potrón,
el que pierda al rincón.
Tengo una pelota,
que salta y bota,
cuando se me rompa,
mi mamá me compra otra
 

Juego de la Pídola

A la una, andaba la mula. 
A las dos, la coz. 
A las tres brinquitos de San Andrés.
A las cuatro, brinco y salto. 
A las cinco, salto y brinco. 
A las seis, cabeza de buey. 
A las siete, un cachete. 
A las ocho, un bizcocho. 
A las nueve, empina la bota y bebe.
A las diez, borriquito, borriquito es. 
A las once, llama el conde. 
A las doce, le responden: ¿qué quiere usted, señor conde? 
A las trece, amanece. 
A las catorce, anochece.
A las quince, salto con mis dos dedos meñiques.

 

Para el escondite

Madre e hija 
van a misa, 
madre e hija 
han de volver. 
Mientras ellas 
van y vuelven 
cuento yo 
las dieciséis. 

Para salvar en los juegos

Pongo la mano
por mi compañero
y por mí primero

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