Poesías sobre los alimentos

 

 

SE MATÓ UN TOMATE

 ¡Ay! ¡Qué disparate!

¡Se mató un tomate!

¿Quieren que les cuente?

Se arrojó de la fuente

sobre la ensalada

recién preparada.

Su rojo vestido

todo descosido,

cayó haciendo arrugas

al mar de lechugas.

Su amigo Zapallo

corrió como un rayo

pidiendo de urgencia

por una asistencia.

Vino el doctor Ajo

y remedios trajo.

llamó a la carrera

a Sal, la enfermera.

Después de sacarlo

quisieron salvarlo

pero no hubo caso:

¡Estaba en pedazos!

Preparó el entierro

la agencia “Los Puerros”.

Y fue mucha gente...

¿Quieren que les cuente?

Llegó muy doliente

Papa, el presidente

del Club de Verduras,

para dar lectura

de un “Verso al tomate”

(otro disparate)

mientras, de perfil,

el gran Perejil

hablaba bajito

con un rabanito.

También el Laurel

(de luna de miel

con Doña Nabiza)

regresó de prisa

en su nuevo yate

por ver al tomate.

Acaba la historia:

Ocho zanahorias

y un alcaucil viejo

formaron cortejo

con diez berenjenas

de verdes melenas, sobre una carroza

bordada con rosas.

Choclos musiqueros

con negros sombreros

tocaron violines

quenas y flautines,

y dos ajíes sordos

y espárragos gordos

con negras camisas,

cantaron la misa.

El diario espinaca

la noticia saca:

-Hoy, ¡qué disparate!

¡se mató un tomate!-

Al leer, la cebolla

lloraba en su olla.

Una remolacha

se puso borracha.

-¡Me importa un comino!

dijo Don Pepino...

y no habló la acelga

(estaba de huelga)

          (Elsa Isabel Bornemann)

 

LA VIEJECITA

Érase una viejecita

sin nadita que comer,

sino carnes, frutas, dulces,

tortas, huevos, pan y pez.

Siempre tuvo chocolate,

leche, vino, té y café,

y la pobre no encontraba

qué comer ni qué beber.

Apetito nunca tuvo

si acababa de comer,

ni gozó de salud cumplida

cuando no se hallaba bien.

Se murió de mal de arrugas,

más encorvada que un seis,

y jamás volvió a quejarse

ni de hambre ni de sed.

 

Aunque hace dos horas

o tres que es de día,

ha almorzado Juana

huevos en tortilla,

jamón con tomate,

cinco o seis torrijas,

dos melocotones

y cuatro rosquillas.

Luego a sus palomas

le echa las migas,

y dice al mirarlas

comiendo la niña:

“¡Cuidado que tragan

estas palomitas!”.

 

 

LAS FRUTAS

Verde, roja o amarilla

puede ser una manzana,

a mí me encanta comerlas,

es una fruta muy sana.

Tiene forma de botijo

o bien de una tetera,

me produce regocijo

poder comer una pera.

Es mi color favorito,

no tiene ninguna franja,

búscala en un arbolito,

si quieres comer naranja.

es una fruta alargada

como un barco sin timón,

tiene la piel estirada,

¡el plátano, no el limón!

¡Qué ricas son!

¡Qué ricas son!

 

 

 

EL COMILÓN

Antón comilón,

come, come, comilón,

come pan y come queso,

chocolate y caramelo,

come azúcar y turrón,

come, come, comilón.

 

 

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