adicuer

Adivinanzas

sobre  el cuerpo

 

Me sirven para correr,

me sirven para bailar,

para andar en bicicleta

las tengo que utilizar.

              (las piernas)

 

                                          

Uno chiquito,

dos igualitos

uno largo y flaco

y el otro gordazo.

         ( los dedos)

 

 

Dos arquitas de cristal

se abren y se cierran

sin rechistar.

                (los ojos)

 

 

Una señorita muy señoreada,

siempre va en coche

y siempre va mojada.

                        (la lengua)

 

 

 

Juntos vienen, juntos van;

uno va delante, otro va detrás.

                        (los pies)

   

Una casita con dos ventaniscos

que si la miras te pones bizco.

                        (la nariz)

Cinco lobitos son,

se inician con el más pequeño

y terminan en el gordinflón.

                        (los dedos)

 

 

¿Qué cosa es?

Hace espuma, limpia las manos

y huele muy bien.

                        (el jabón)

   

Formamos, como soldados, en una fila
y somos carniceros toda la vida.

                         (los dientes)

 

Colgada voy delante

y al hombre hago elegante.

                        (la corbata)

 

 

Entre dos murallas blancas
hay una flor colorada,
que con lluvia o con buen tiempo,
está siempre bien mojada.

                     (la lengua)

 

Tengo un tabique en el medio
y dos ventanas a los lados
por las que entra el aire puro
y sale el ya respirado.

                       (la nariz)

 

Dos hermanos sonrosados,
juntos en silencio están,
pero siempre necesitan
separarse para hablar.

                  (los labios)

 

Cuando sonríes asoman
blancos como el azahar
unas cositas que cortan
y que pueden masticar.

             (los dientes)

 

 

       

Dos negritos se quieren juntar, 
pero un cerro no los deja pasar.

                     (los ojos)

 

Cinco hijitos tiene cada una
y dan tortazos como ninguna.

(las manos)

 

Dos fuentes muy cristalinas
están en medio de un llano
y cuando las fuentes manan
no está muy contento el amo.

    (los ojos)

 

Dos niñas asomaditas
cada una a su ventana;
lo ven y lo cuentan todo,
sin decir una palabra.

 (las niñas de los ojos)

 

No son flores,
pero tienen plantas 
y también olores.

 (los pies)

 

Enfundados siempre van
y hay que tener cuidado 
con las patadas que dan.

  (los pies)

 

Guardada en estrecha cárcel
por soldados de marfil,
está una roja culebra,
que es la madre del mentir.

 (la lengua)

 

Sólo tres letras tengo 
pero tu peso yo sostengo. 
Si me tratas con cuidado, 
te llevaré a cualquier lado. 
(el pie)

 

A muchos se lo suelen tomar
si antes no se ha ido a pelar.

                  (el pelo)

 

Vive en la panza
y se enseña en ciertas danzas.

              (el ombligo)

 

Tiene grandes pabellones,
pero no tiene habitaciones.

(la oreja)

 

Parecen persianas 
que suben y bajan.

(los párpados)

                                         Volver al menú Adivinanzas